Septiembre tiene algo de nuevo comienzo. Vuelven los horarios, las agendas, el trabajo, los estudios y esas pequeñas rutinas que dejamos aparcadas durante el verano.
Pero volver a la normalidad no tiene por qué significar renunciar al bienestar.
Los aromas para la vuelta a la rutina pueden convertirse en pequeños aliados para transformar distintos momentos del día y crear una sensación de orden, calma y hogar. Un perfume determinado al comenzar la mañana, otro mientras trabajamos o estudiamos y un aroma más envolvente cuando llega el momento de desconectar.
Porque igual que organizamos nuestro escritorio o recuperamos nuestros horarios, también podemos preparar nuestros sentidos para esta nueva etapa.
Bienvenidos a nuestra particular vuelta al cole olfativa.

Un olor puede transportarnos de repente a un lugar, una persona o una época concreta. El olfato mantiene una relación especialmente estrecha con las áreas cerebrales implicadas en la memoria y las emociones.
Por eso existen aromas que asociamos inmediatamente con sensaciones muy concretas: el olor a limpio de una casa recién ordenada, un perfume que nos recuerda a alguien o ese aroma que identificamos con nuestro hogar nada más abrir la puerta.
Y también podemos crear nuevas asociaciones.
Utilizar determinados aromas de manera habitual en momentos concretos del día puede ayudarnos a construir nuestro propio ritual sensorial para la vuelta a la rutina.
Suena el despertador. La casa vuelve a ponerse en marcha.
En esta primera parte del día funcionan especialmente bien los aromas frescos, verdes y cítricos, capaces de aportar una sensación ligera y renovadora al ambiente.
Notas como la lima, el pomelo o el romero son una excelente elección para acompañar las primeras horas de la mañana.



Una opción es utilizar unas gotas de aceite esencial en un difusor mientras desayunas, te preparas para salir o empiezas a organizar el día.
En Aromas de Andalucía puedes encontrar, entre otros, aceite esencial de lima, pomelo rojo y romero, tres perfiles aromáticos perfectos para quienes prefieren comenzar septiembre rodeados de aromas frescos y naturales.
El ritual: abre las ventanas unos minutos, renueva el aire de casa y elige un aroma fresco mientras preparas el día.
Un gesto sencillo que marca la diferencia entre empezar con prisas y empezar con intención.
Septiembre también significa volver al escritorio.
Trabajo, clases, deberes, nuevos proyectos... Recuperar la concentración después de las vacaciones puede llevar unos días.
Aquí podemos utilizar el olfato de una manera interesante: elegir un aroma concreto y reservarlo para nuestros momentos de estudio o trabajo.
Por ejemplo, los perfiles herbales, cítricos y frescos resultan especialmente agradables en escritorios, despachos y zonas de estudio.
El romero, la lima, el eucalipto o incluso la hierba limón pueden aportar esa sensación fresca que buscamos cuando queremos crear un espacio despejado y agradable.



No necesitas llenar la habitación de perfume. Al contrario: una presencia aromática suave suele ser suficiente.
El ritual: ordena el escritorio, elimina distracciones y utiliza siempre el mismo aroma cuando empieces a trabajar o estudiar.
Con el tiempo, ese perfume puede convertirse simplemente en el olor de ponerse manos a la obra.
Hay pocas sensaciones mejores que abrir la puerta después de un día largo y reconocer inmediatamente el olor de casa.
Aquí entran en juego los ambientadores para el hogar.
Los difusores de varillas o mikados permiten mantener una fragancia de forma constante sin tener que acordarnos de perfumar el espacio cada día.
En Aromas de Andalucía contamos con diferentes colecciones y perfiles olfativos: desde fragancias florales y frescas hasta opciones más dulces y envolventes.
Por ejemplo, Flor de Vainilla combina la dulzura de la vainilla Bourbon con acordes amaderados y balsámicos, mientras que Rosas Frescas apuesta por un carácter floral, cálido y elegante.
Si prefieres algo más alegre y afrutado, aromas como Frutos Silvestres aportan una personalidad completamente diferente.
La clave está en encontrar ese perfume que, para ti, signifique una sola cosa:
Ya estoy en casa.



La vuelta a la rutina suele venir acompañada de listas interminables: trabajo, compras, colegio, gimnasio, comidas...
Precisamente por eso septiembre también puede ser un buen momento para recuperar los pequeños hábitos de autocuidado.
No hacen falta grandes rituales.
Una ducha tranquila, unos minutos para cuidar la piel, aplicar una crema sin mirar el móvil o dedicar cinco minutos a nuestra rutina facial pueden convertirse en pequeñas pausas dentro del día.
En Aromas de Andalucía contamos con diferentes opciones de cosmética para el cuidado facial y corporal, como cremas faciales, sérums, crema de manos, crema corporal o bálsamos labiales.
El objetivo no debería ser añadir otra obligación a nuestra agenda.
Justo lo contrario.
Crear un momento que sea únicamente nuestro.
Si durante el día hemos buscado aromas frescos y estimulantes, al llegar la noche podemos cambiar completamente de registro.
Es el momento de los perfumes cálidos, florales, amaderados o ligeramente dulces.
Puedes encender una vela aromática mientras lees, colocar un mikado en el salón o elegir una fragancia envolvente para acompañar ese momento en el que la casa empieza a quedarse en silencio.
Vainilla, sándalo, jazmín, rosa...


El simple hecho de cambiar el perfil olfativo puede ayudarnos a diferenciar dos momentos que en septiembre vuelven a ser fundamentales: actividad y descanso.
Y hay algo especialmente agradable en crear esa transición de manera consciente.
No todas las habitaciones tienen por qué oler igual.
De hecho, una forma muy sencilla de crear una rutina de bienestar con aromas consiste en asignar diferentes familias olfativas a distintos espacios.
Así, el perfume deja de ser simplemente un elemento decorativo y pasa a formar parte de la personalidad y de los pequeños rituales cotidianos de nuestro hogar.
Quizá septiembre no necesite grandes propósitos.
Quizá sea suficiente con recuperar poco a poco nuestros horarios, ordenar nuestro espacio y encontrar pequeños momentos que hagan los días más agradables.
Preparar el café. Abrir las ventanas. Encender una vela. Cuidarnos la piel. Perfumar el salón. Leer diez minutos antes de dormir.
Y elegir un aroma para acompañar cada uno de esos momentos.
Porque la vuelta al cole olfativa no consiste en que toda la casa huela bien.
Consiste en conseguir que cada momento huela a lo que queremos sentir.
Descubre nuestros ambientadores para el hogar, aceites esenciales, cosmética y perfumes y crea tu propio ritual para esta vuelta a la rutina.