¿Eres feliz?

Una pregunta difícil a la par de necesaria para plantearse y que supone cuestionarse muchos ámbitos de la vida. Preguntarse a uno mismo por su felicidad es quizás un proceso duro pero también muy satisfactorio que te puede llevar a conseguir la verdadera felicidad.

Pero primero pensemos, ¿qué entendemos por felicidad? Según su definición en el diccionario, la felicidad es el estado de ánimo de una persona que se siente satisfecha por disfrutar de algo bueno o que desea. Una explicación sencilla pero totalmente cierta.

Lo que queremos ofrecerte en el post de hoy son algunas pautas que puedes aplicar en tu día a día para conseguir esa ansiada felicidad que todos queremos.

¿Estás en conexión con la naturaleza?

Aunque seas un animal de ciudad y el campo no sea lo tuyo, rodearte de espacios verdes y otros seres vivos está demostrado que aumenta tu felicidad.

El vinculo que se crea con la naturaleza en un simple paseo puede estimular partes de tu cerebro que se asocian directamente a la felicidad y al bienestar sin que apenas te des cuenta.

Si consideras que en tu dí a día no tienes tiempo para conectar con tu alrededor estás equivocado. De camino a casa haz la mitad del trayecto andando, si, aunque sea por el ardiente asfalto, ese paseo te vendrá fenomenal.

Abre tu mente

Parece muy fácil de decir, pero el sufrimiento que conlleva para si misma una mente cerrada te aleja constantemente de la felicidad que tanto anhelas.

Mantener esquemas fijos y cerrados ante determinadas ideas que consideras inamovibles solo te lleva a la frustración, la desilusión e incluso a un enfado continuo.

Lo mejor par ti y los que te rodean es que hagas el esfuerzo de fomentar tu empatía hacia el otro. Tu punto de vista o experiencia no es la única, eso no lo olvides. Las opiniones de los demás te pueden ayudar a crecer y ser mejor, lo que de verdad aumentará tu felicidad.

No estás tu solo

Ese punto es muy importante a tener en cuenta. Evidentemente que eres tu el primero que tiene que pensar en ti, ¿quién lo va hacer si no? pero no es bueno solo pensar en ti. Ten en cuenta a la gente que te rodea a la hora de actuar y tomar decisiones.

Hacer cosas altruistamente por el prójimo creará tanto en esa persona como en ti un infinito sentimiento de satisfacción y felicidad difícil de comparar.

Eso si, es IMPORTANTE que no hagas las cosas por los demás esperando a que ellos haga lo mismo por ti, con esa mentalidad solo conseguirás frustración y alejarte más de quien tu quieres y te quiere.

Echarle una mano a alguien que lo necesite debe salir de tu corazón sin esperar nada a cambio

Fíjate una meta

Fijarte metas, siempre que sean factibles y realizables es una de las mejores formas de sentirte plenamente feliz.

Cada vez que vayas consiguiendo pequeñas metas u objetivos marcados se irán elevando tus niveles de endorfinas y por lo tanto reduciendo los de estrés y ansiedad. Dentro de esto, te recordamos que no tienen que ser necesariamente objetivos grandes a cumplir a largo plazo. Lo más sensato es que sean pequeñas motivaciones, fáciles de realizar y a corto plazo.

Por ejemplo, visitar a un familiar que lleváis tiempo sin ir a ver, ir al cine a ver esa peli que tenías pensado o apuntarte al curso online que llevas meditando varios meses.

Al ver cumplidos estos objetivos, tu felicidad aumentará.

Déjalo estar

Otro de los grandes motivos que te arrebatan la felicidad es querer llevar siempre la razón, y es que a pesar de que salirte con la tuya puede producirte una sensación de felicidad y triunfo momentánea, a largo plazo esa sensación se desvanece.

Tener la verdad "absoluta" es francamente agotador. No te pedimos que renuncies a lo que piensas y sientes, ni mucho menos, pero tampoco que des la vida por cada discusión banal e intrascendente. No merece la pena.

Es normal encontrarse en la vida con gente que no opina o siente igual que tu. Es legítimo. Ante esto la opción de querer quedar por encima solo te causará dolor y malos rollos con el resto. Por eso, dejarlo estar es la mejor idea para salir de este tipo de situaciones. Piensa en lo feliz que se quedará en ese momento la otra parte pensando que ha ganado la batalla.

Un porcentaje muy bajo de la población se considera plenamente feliz. De hecho serlo realmente es casi imposible, puesto que el ser humano es propenso a discutir, preocuparse y agobiarse por cosas tontas.

Lo importante es que al menos lo intentes sin frustrarte. Poco a poco, consiguiendo avances que te harán sentir mejor contigo mismo.

Que por ti no quede, la felicidad está al alcance de tu mano.

twitterfacebookinstagramcartmagnifiercross
Shopping cart
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo